
Estaba sentado en el apartamento de mi maestro esperando a la compañera para empezar la clase, cuando me muestra la revista de una exposición colectiva en la que participo, nos ponemos a hablar sobre esta, cuando veo en la revista un cuadro que ya había observado en una galería pequeña; se trata de un cuadro de buen formato, lápiz sobre lienzo, de un desnudo masculino. Le muestro la imagen del cuadro al maestro, el lo mira y dice !ha ya lo conozco, es un simple dicipulo de caballero!. Tras su comentario miro la imagen y cayo.
Luego de un tiempo decido hacer un cuadro lápiz sobre lienzo, es una mano y para hacer algo diferente utilizo carboncillo junto con lápiz para generar dos capas bien diferencibles.
Ahora en el estudio, esta vez llegue tarde pero mi compañera no asistió por lo tanto la clase se desarrollo con el maestro al lado mio mirando mi trabajo, comentando y por supuesto hablando de arte.
En algún momento de la clase el profesor habla sobre los grandes maestros, de como cada pincelada, cada mancha esta hecha con genialidad.
De nuevo en mi cuadro de lápiz, después de hacer la mano tomo un poco de pintura negra y la esparzo sobre el cuadro. Ahora al verla veo una mancha que al igual que la vida esta cargada de azar, casualidad y sobre todo esperanza.